Los Persas

de Esquilo
Finalizado
Los Persas

Dice el poeta griego que cuando el hombre pierde su relación con su hábitat, pierde lo más sagrado que hay en él. Jerjes se atreve a cruzar el mar profanándolo con el paso de su innumerable ejército para conquistar Atenas; el mar, encolerizado, lo destruye, devolviéndole a sus jóvenes soldados, muertos, a las costas de Salamina. Este hecho mitificado es la metáfora esencial del texto de Esquilo: cuando se sobrepasan los límites de la norma, la propia naturaleza pone coto a esa infracción. La insensata ambición de Jerjes por ensanchar su imperio es la responsable última de tal desastre. La desmesura, el ansia de poder de un mal gobernante que con orgullosa estupidez osa pisar la espalda del mar, símbolo de esa norma que los humanos deben respetar. En esta obra teatral, la primera que se conoce escrita hace casi dos mil quinientos años, Esquilo nos habla de las guerras como algo innecesario, si no fuera por los perversos intereses económicos de las cancillerías, y, enseñándonos, con la belleza emotiva de sus versos, a saber acatar las normas ciudadanas para preservar el orden democrático frente a la tiranía y la injusticia.

 

PALABRAS SOBRE UNA VERSIÓN : LOS PERSAS DE ESQUILO
Un traductor es un ser a la escucha de la forma y sentido de las palabras de un autor. Y yo esta vez lo he sido doblemente , porque no sólo he atendido al texto de Esquilo en la materialidad lingüística que éste es en sí y a todo cuanto culturalmente y como testimonio de una época y civilización implica, sino que he intentado aproximarme a la clave de cifra que Francisco Suárez le ha dado con y desde el punto de vista de su interesante dramaturgia. De ahí que, sin dejar de ser un traductor, me haya doblado en versionista , término éste que especifica muy bien – creo- lo que mi trabajo sobre el texto supone. Los filólogos clásicos echarán de menos aquí lo que podríamos llamar “la obra muerta” de esta tragedia y que ocupa casi toda su primera parte, en la que hay demasiados elementos cultuales y culturales que, sin el debido aparato de notas de las ediciones, difícilmente se podrían captar y que en un escenario resultan tan innecesarias como imposibles y superfluas, porque lo que en la puesta en escena cuenta es la palabra en movimiento y el desarrollo de la acción, que han de ser comprensibles y comprendidos para y por el público. Francisco Suárez ha conceptualizado esto muy bien y ha huido de hacer una dramaturgia “arqueológica”, y yo, en mi versión, me he plegado a este principio estético y teatral elegido por él. También se ha permitido algunas libertades, explicables desde su visión de la obra y la adaptación de la misma a nuestro actual horizonte de expectativas : Los Persas para él son un alegato en defensa de la libertad y , por lo tanto, también una condena de la guerra, pero no menos una llamada de atención sobre el respeto debido a la naturaleza, hoy tan ultrajada. En una tragedia como ésta, en la que casi no hay acción real y en la que todo depende de la tensión dramática, hay que visualizar los planos, entender la dinámica de los diálogos y el lirismo de las palabras para que el espectáculo llegue a su máxima intensidad. Eso, y no otra cosa, es lo que en mi versión me he propuesto : ser fiel a las propiedades poéticas del lenguaje de Esquilo, adaptarme a las exigencias de la dramaturgia de Francisco Suárez y a su estética y política interpretación, sabedor, como soy, de que sólo así los clásicos son siempre contemporáneos. El público dirá si este deseo se ha conseguido o no. En cualquier caso quiero dejar constancia de lo mucho que he aprendido en y con este trabajo, que me ha supuesto esfuerzo y sacrificio, pero que también me ha reportado la alegría de contemplar la obra de Esquilo desde dentro, confirmándome en la idea de que el teatro y la filología clásica deben estar – como lo han estado y están en otros países- en estrecha colaboración. Por último, querría expresarle a Francisco Suárez y al Teatro Español mi agradecimiento por su confianza.

 

Jaime Siles
Lyon, 16 de junio de 2011

Ficha artística

Dramaturgia y dirección
Francisco Suárez
Reparto (por orden de aparición)

Consejera Alicia Sánchez
Consejero Miguel Palenzuela
Reina Inés Morales
Mensajero Jesús Noguero
Sombra de Darío Albert Vidal
Jerjes Críspulo Cabezas

Ficha artística:

Realización de vestuario Sastrería Cornejo
Atrezzo Elena Lucendo 
Ropa pintada a mano Ana Rodrigo e Ismar
Realización de pelucas Antoñita, Viuda de Ruiz
Fotografías Sergio Parra
Diseño de cartel Ldt Lab
Coreografía Alberto Arcos
Espacio sonoro Ignacio Hita

 

Músicos que han intervenido en la grabación
Daniel Suárez, Sena, batería
Pablo Suárez, piano
Constantin Chakarov, violín
José Luis López, violonchelo
Jesús Parra, laúd y bajo eléctrico
Juan de Pura, voz
Música incidental de Górecki y Shostakovich

 

Videoescena Pablo Vega
Iluminación Paco Ariza
Vestuario Ana Rodrigo
Escenografía Marcelo Pacheco / Alberto Esteban (Espacios Efimeros)
Música original Juan de Pura
Ayudante de dirección Juan José Suárez
Versión Jaime Siles 
Vídeo Promocional Paz Producciones

Dramaturgia y dirección Francisco Suárez

 

UNA PRODUCCIÓN DEL TEATRO ESPAÑOL

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Información general

Fecha
Del 23 de junio al 24 de julio de 2011
Horario

De martes a domingo 21h.

Sala
Sala Margarita Xirgu - Teatro Español
Precio

Entradas 16€, martes y miércoles 12€